INTRODUCCIÓN

Varias veces se ha descrito que la hidroponía representa la agricultura del futuro por sus ventajas competitivas y comparativas en relación al suelo, aunque se cree que los primeros cultivos hidropónicos de la historia fueron los jardines colgantes de Babilonia. También se dice que hace más de 1000 años, se practicaba la hidroponía en forma empírica en China, la India y Egipto. 

La chinampa mexicana es otra forma de aplicación de los principios hidropónicos; los aztecas y los mayas cultivaban el maíz en barcazas por medio de un entramado de pajas. Alrededor de 1860, el botánico alemán Julio Von Sachs publicó las primeras afirmaciones científicas sobre la posibilidad de cultivar plantas sin tierra. Medio siglo después, la comunidad científica mundial aceptó las conclusiones de Von Sachs y comenzó una nueva era en el desarrollo de los cultivos, incluyendo los hidropónicos. 

Fue así como el doctor William F. Gericke, de California, EEUU, se convirtió en el pionero de la técnica, ya que en el año 1930 realizó cultivos de tomate en gran escala por el sistema hidropónico con tal éxito que inmediatamente la experiencia se difundió por los EEUU primero, y por el resto del mundo después. 

La hidroponía en Guatemala se ha desarrollado como una “tecnología apropiada” fácilmente adaptable, económica y adaptable a distintos climas, condiciones económicas y sociales con resultados positivos. La hidroponía ha resultado ser una forma eficiente, innovadora, sustentable y amigable con el medio ambiente, principalmente donde el suelo disponible no presenta las características físicas y químicas apropiadas para la producción agrícola, o bien, donde el acceso al mismo es limitado o nulo. La calidad de los productos hidropónicos resalta por su limpieza principalmente, por lo que se clasifican dentro de los productos de calidad gourmet. 

El contenido de la presente guía fue desarrollado con el fin de facilitar la información necesaria para desarrollar emprendimientos productivos agrícolas con la ayuda de hidroponía. 

1. CONCEPTOS GENERALES HIDROPONÍA: 
La hidroponía deriva de las técnicas de Cultivos Sin Suelo, cuyo término tiene origen en las palabras griegas “hidro” que significa agua y “ponos” que significa trabajo, o sea “trabajo en agua”. 

En los cultivos hidropónicos, el suelo es reemplazado por agua en donde se aplica directamente la solución nutritiva que contiene en forma balanceada, todos los nutrientes que la planta necesita para vivir y producir conforme a su propósito y fisiología, prescindiendo del suelo como el medio de anclaje y medio conductor de nutrientes para la planta. En esta técnica se aportan todos los nutrientes por medio de minerales inorgánicos a través de una solución nutritiva en forma balanceada mediante el agua de riego. 

De esta manera entendemos que las plantas no requieren del suelo para poder crecer, dado que este solo es un medio de cultivo que sirve para la retención y transporte del agua y de los nutrientes que la planta necesita. 

La Hidroponía permite, con reducido consumo de agua y pequeños trabajos físicos, la producción de hortalizas, plantas aromáticas, plantas ornamentales y plantas medicinales de alta calidad. Aunque la implementación de la Hidroponía como técnica para la producción de alimentos resulta sencilla, económica y fácilmente manejable, es importante reconocer que requiere de conocimientos técnicos, dedicación y constancia para obtener una producción adecuada.