INTRODUCCIÓN


 La apicultura es un sistema competitivo, equitativo y sostenible por el bajo uso de insumos e impacto ambiental, y por ser promotor del desarrollo tecnológico, debido a que es generador de empleo, productor de alimentos y mejorador de la calidad de vida de sus trabajadores.

En Colombia es una actividad predominante de tipo familiar, en la que el apicultor y su familia desempeñan todas las operaciones que este negocio implica (Figura 1). Las abejas forman parten de la biodiversidad y de los agroecosistemas que se deben preservar y desarrollar como sistemas sostenibles de producción. 

La apicultura juega un papel importante en el país, por las siguientes razones: • Incrementa la producción agrícola, mediante la polinización entomófila (por insectos). • Hace control biológico indirecto de plagas, debido a la competencia por alimento (miel y polen) con los insectos fitófagos. • Como productos marginales obtiene alimentos como la miel, el polen, la jalea real, otros como el propóleo y la apitoxina (el veneno de las abejas), además 40.000 colmenas.