INTRODUCCIÓN

Existe una variedad de enfermedades que atacan a la abeja Apis mellifera, pero es necesario que el apicultor aprenda a conocer algunas enfermedades, sobre todo las que atacan a la cría, ya que de no tratarse a tiempo se puede incurrir en pérdidas del material vivo y en pérdidas económicas. 

Ninguna de las enfermedades de las abejas se transmite al hombre, pero algunos de los productos que las controlan, pueden afectar la salud del hombre si no se utilizan de acuerdo a las indicaciones. 

A través del presente Manual se tratarán las enfermedades y plagas más comunes, que ocasionan daños económicos a los apicultores. 

Las enfermedades de las abejas pueden describirse de diferentes maneras, sin embargo para efectos prácticos del presente Manual, se definirán en el Capitulo I las enfermedades que atacan a la Cría y en el Capítulo II las enfermedades que atacan a las adultas y por consiguiente cada capítulo cuenta con subdivisiones relacionadas al agente que la causa, cómo se diagnostica y finalmente como evitarla o solucionar el problema, de encontrar evidencias de su presencia en las colmenas. 

Los apicultores experimentados pueden identificar las enfermedades de la cría, pero las enfermedades de las adultas sólo pueden ser detectadas mediante laboratorios a través de análisis de muestras, siendo recomendado realizarlas mensualmente. 

Una colmena sana debe lucir una población vigorosa de abejas, con diferentes estados de cría en su nido, la postura de la reina debe ser un huevo por celda colocado en el centro y fondo de la celda, uniforme, de una manera concéntrica, las larvas de las abejas deben presentar un color blanco aperlado brillante sin olores ofensivos, la cría sellada debe mostrarse pareja, no sobresaltada y tampoco aislada. Al observar disminución brusca en el número de abejas, ausencia de la postura, sin uniformidad, varios huevos por celda, huevos colocados en las paredes de las celdillas, larvas de color oscuro, olores ofensivos, opérculos sobresaltados, abejas poco activas o nerviosas, pueden ser síntomas de enfermedad o desordenes en las abejas.